es un órgano que acompaña nuestra llegada a la tierra.
Se crea al mismo momento que el bebe y es quien permite su existencia, brindando oxigenación, alimento y eliminando todo tipo de desechos que no permiten su correcto desarrollo.
Se dice que es la hermana gemela.
Es quien conserva la información de la matriz del origen de cada ser que se encarna.
Todavía nos cuesta mucho trabajo como sociedad, integrar la sombra, integrar la muerte, integrar esa oscuridad.
Más el verdadero entendimiento de la vida, solo puede llegar cuando podamos entender que la vida y la muerte son la misma cosa y empecemos a respetar también esos procesos y acompañarlos como merecen.
El alumbramiento de la placenta puede ser uno de los momentos más sutiles dentro de la escena del nacimiento. Hasta que ella no nació, el parto no finalizó. Y una vez que nace nos regala un montón de información en su árbol de la vida, ese árbol que trae impresa cada placenta de manera única para esa familia.
No hay dos placentas iguales, ya que es el sello de esas tres almas entrelazadas. Es el tejido perfecto.
En ese árbol de la vida, que presenta del lado fetal, vas a encontrar información que viene desde las profundidades y que cuenta un poco de donde venimos y hacia dónde vamos. No desde las predicciones, porque el futuro no existe, sino desde las energías que están disponibles para esa familia y sobre todo ese bebe o beba.